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Qué especies plantar y dónde: decisiones para una restauración efectiva

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Desde la idoneidad ecológica y las prioridades de las comunidades hasta la disponibilidad de semillas, una nueva serie de clases magistrales explora los criterios para lograr una plantación de árboles eficaz
Una mujer trabaja en un vivero de Mandjou, en el este de Camerún. Emily Pinna/Landscape Alliance

La plantación de árboles suele presentarse como una solución frente a la degradación de las tierras, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Sin embargo, plantar árboles sin considerar si las especies elegidas, los lugares de plantación y los propósitos son los adecuados puede dañar los ecosistemas que se busca recuperar mediante la restauración.

Por ello, para quienes trabajan en restauración, la pregunta no es simplemente cuántos árboles plantar, sino qué especies elegir, dónde plantarlas y con qué propósito.

Estas cuestiones son el eje de la serie de clases magistrales del proyecto Right Tree, Right Place, Right Purpose (RTRP-Seed) (“Árbol correcto, en el lugar correcto y para el propósito correcto”), una iniciativa de aprendizaje dirigida por especialistas que busca ayudar a profesionales de la restauración, planificadores y responsables de la formulación de políticas a tomar mejores decisiones sobre la plantación de árboles.

Las clases magistrales forman parte de la Plataforma de Asociación Transformadora para sistemas de entrega de semillas y plántulas de árboles (Quality Tree Seed TPP), convocada por Landscape Alliance para fortalecer los sistemas de provisión sostenibles de semillas y plántulas de árboles de alta calidad destinados a la restauración. La plataforma reúne a socios como Botanic Gardens Conservation International (BGCI) y Unique Land Use. Por su parte, RTRP-Seed brinda apoyo inicial a esta iniciativa y se centra en mejorar la disponibilidad de semillas y plántulas de calidad de especies arbóreas nativas en África.

La primera clase magistral, realizada en abril, abordó la selección de especies arbóreas mediante la herramienta GlobalUsefulNativeTrees (GlobUNT). La segunda, realizada en julio, pasó de la idoneidad ecológica a la priorización de especies: cómo los profesionales pueden reducir una lista potencialmente extensa de especies adecuadas hasta conformar una selección que responda a criterios ecológicos, necesidades relacionadas con los medios de vida y prioridades locales. Una tercera sesión, realizada en octubre, estuvo dedicada al abastecimiento de semillas de árboles.

Identificar las especies adecuadas para cada lugar

La primera clase magistral comenzó con una advertencia: no se debe asumir que plantar árboles genera automáticamente beneficios ambientales.

Paul Smith, exsecretario general de BGCI y actual presidente de The Global Biodiversity Standard, señaló el riesgo de afectar involuntariamente la biodiversidad mediante plantaciones inadecuadas, como aquellas que introducen especies invasoras o establecen árboles en hábitats donde no corresponden.

Como ejemplo, Smith mencionó la plantación de árboles en pastizales naturales de Madagascar, que desplazó especies de gramíneas endémicas. Este caso demuestra cómo una intervención concebida para recuperar la naturaleza puede terminar perjudicándola.

“Hay muchos factores que intervienen en la producción de plantones saludables y en garantizar su supervivencia”.

Roeland Kindt, ecólogo sénior de Landscape Alliance. 

La sesión exploró cómo evitar estos impactos no deseados mediante la identificación de especies arbóreas nativas adecuadas para las características de cada sitio y los usos previstos.

GlobUNT, una herramienta de selección de especies desarrollada por Landscape Alliance, combina información sobre la distribución natural de las especies arbóreas, procedente de GlobalTreeSearch de BGCI, con datos sobre sus usos para las personas, recopilados en la World Checklist of Useful Plant Species. La herramienta también permite considerar las condiciones climáticas futuras.

Los usuarios pueden filtrar las especies según distintos criterios, como la ubicación, los posibles usos y las condiciones ambientales. De esta manera, obtienen una lista inicial de especies que pueden considerar para un contexto de restauración determinado. La base de datos abarca 14 014 especies arbóreas distribuidas en 242 países y territorios.

Sin embargo, GlobUNT no está diseñada para determinar por sí sola la selección definitiva.

“Hay muchos factores que intervienen en la producción de plantones saludables y en garantizar su supervivencia. Esto también forma parte del trabajo más amplio del proyecto RTRP-Seed para lograr que se plante el árbol correcto en el lugar correcto”, señaló Roeland Kindt, ecólogo sénior de Landscape Alliance.

Según explicó, la lista obtenida debe complementarse con otra información, como el estado de conservación de las especies, las características de sus semillas, su potencial invasor y los conocimientos locales.

Esta distinción fue uno de los aspectos centrales de la segunda sesión, que pasó de identificar especies potencialmente adecuadas a determinar cuáles deberían priorizarse.

▼ Mira la primera masterclass (en inglés)

Cómo reducir las opciones y priorizar especies

La segunda clase magistral abordó cómo seleccionar un conjunto de especies que responda tanto a los objetivos de restauración como a las prioridades de las personas que viven y trabajan en el territorio.

Un punto de partida es el uso de ecosistemas de referencia: sitios relativamente intactos que ofrecen un referente concreto de lo que se busca alcanzar mediante la restauración.

“Los sitios de referencia son parámetros concretos de lo que queremos lograr; nos ofrecen un modelo de cómo se ve el éxito”, afirmó Paul Smith.

Estos sitios, explicó, pueden ayudar a identificar las especies y características ecológicas que se busca recuperar. Las observaciones y los conocimientos locales también aportan información sobre cómo ha cambiado un área y qué especies comienzan a reaparecer en los terrenos en descanso.

Sin embargo, la idoneidad ecológica es solo uno de los aspectos que intervienen en la decisión. Las consideraciones económicas y relacionadas con los medios de vida también influyen en las especies que finalmente se priorizan.

Abrham Abiyu, especialista en mejoramiento genético de árboles y fuentes semilleras de Landscape Alliance, explicó cómo estas prioridades pueden entrar en conflicto. A partir de su experiencia en Etiopía, señaló que los donantes, las instituciones gubernamentales y las organizaciones de conservación pueden favorecer distintas especies: desde árboles nativos valorados por su aporte a la biodiversidad hasta especies de rápido crecimiento apreciadas por su madera, leña o potencial para generar ingresos.

“No existe una solución única para la priorización de especies. Necesitamos utilizar un conjunto de herramientas”, afirmó Abiyu.

Por su parte, Victor Otieno, del Center for Ecosystem Restoration Kenya, describió un proceso que combina los aportes de especialistas con la validación de las comunidades. Los profesionales clasifican las especies según criterios previamente acordados y luego ponen a prueba la selección en parcelas demostrativas. Los resultados permiten ajustar la lista a medida que se comprueba qué funciona en la práctica.

El proceso de selección también debe considerar las prioridades de las personas que utilizarán y cuidarán el territorio.

▼Accede a la segunda masterclass (en inglés)

Incorporar a las comunidades en la toma de decisiones

“Debemos situar a las comunidades en el centro de todas y cada una de las actividades de restauración”, señaló Jeniffer Kandagor Chemisto, gerente de proyectos de Solidaridad East and Central Africa. “Es fundamental involucrarlas desde el inicio, teniendo en cuenta sus preferencias y los conocimientos indígenas y locales sobre qué árboles tienen un buen desempeño en cada territorio”.

Estos conocimientos pueden influir tanto en los lugares donde se lleva a cabo la restauración como en las especies seleccionadas. Por ejemplo, las comunidades pueden priorizar árboles frutales, parcelas de producción forestal, la conservación del suelo y el agua o especies que tienen un valor cultural.

Atender estas distintas necesidades puede requerir una combinación diversa de especies. Esto también puede aportar mayor resiliencia frente al cambio climático, las plagas y las enfermedades, al tiempo que permite equilibrar las necesidades inmediatas de los medios de vida con los objetivos a largo plazo.

A farmer holding harvested pineapples stands among pineapple plants in a field in Cameroon.
Un agricultor muestra piñas recién cosechadas en un campo de Camerún. Foto: Ollivier Girard / Landscape Alliance.
A roadside vendor sells pineapples displayed on wooden benches and on the ground beneath banana trees in Cameroon.
Piñas a la venta en un mercado al borde de la carretera en Camerún. Foto: Ollivier Girard / Landscape Alliance.

De la selección de especies al abastecimiento de semillas

Sin embargo, elegir las especies adecuadas es solo una parte del desafío. También es necesario contar con material de plantación de calidad, lo que depende del funcionamiento de los viveros, de un suministro confiable de semillas y de la demanda de los plantones producidos.

Thomas Asbeck, responsable técnico de Unique Land Use, abordó este desafío desde la perspectiva del sector privado. Su experiencia en Uganda demuestra que es posible producir especies nativas con fines comerciales, pero para ello se necesita mucho más que saber qué árboles plantar.

“Si se quiere producir a escala comercial, no basta con saber dónde conseguir las semillas y cómo producir los plantones; también es necesario conocer toda la cadena de valor en la que se busca participar”, explicó Asbeck.

La tercera clase magistral, realizada en octubre, estuvo dedicada al abastecimiento de semillas de árboles, un paso fundamental para pasar de la selección de especies sobre el papel a la restauración en la práctica.

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Agradecimientos

El proyecto Right Tree in the Right Place for the Right Purpose (RTRP-Seed) es financiado por la Iniciativa Internacional sobre el Clima (IKI), del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Acción Climática, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN). Su implementación está a cargo de Landscape Alliance, Botanic Gardens Conservation International (BGCI) y Unique Land Use, con el apoyo de Global Landscapes Forum (GLF) y en cooperación con AFR100.